Proveniente de territorio nipón nos llega este nuevo título cuyo aspecto inevitablemente nos hace pensar en el aclamado “Gears of War”. Este reciente juego creado por Tecmo se puede decir que es la respuesta japonesa a las andanzas de Marcus Phoenix, con una nueva estética y… ¿un nuevo estilo?
Bueno, de eso hablaremos más adelante en el análisis. De momento centrémonos en su temática. La acción se desarrolla en un futuro donde la Tierra está devastada y la humanidad se encuentra al borde de su extinción (lo de siempre). Del suelo emergen unas altísimas torres a las que llaman “arcas” y las cuales producen unos seres llamados Nosferatu cuyo aspecto no es precisamente agradable. Para complicar la cosa un extraño fenómeno conocido como diablosis se intenta apoderar de la torre principal, amenazando con destruir las colonias de los alrededores y de paso toda la humanidad.
En el interior de la gran torre los Nosferastu luchan contra los Gillskin, que en realidad son los propios nosferatu transformados por la diablosis, la cual se extiende como un cáncer por la estructura. En medio de todo estamos nosotros, disparando a diestro y siniestro mientras intentamos alcanzar la cima para destruir de una vez la dichosa torrecita que mató a nuestros seres queridos en el pasado. El protagonista es un tal Syd (el típico cachas inexpresivo) que luchará junto a la misteriosa Filena, una feroz guerrera que encuentra en el interior de la torre y cuyo objetivo también es alcanzar la cumbre, aunque no tiene intención de destruirla.

Introducción
Vamos a ver, ¿cómo definir este juego? ¿Es una copia de Gears of War? La respuesta es un rotundo sí, lo que se traduce en que hablamos de un shooter en tercera persona con una campaña para un jugador y un modo multijugador. Por supuesto contamos con los típicos elementos del juego de Epic Games, como son el sistema de cobertura y disparo, las volteretas, o la carrera frenética.
Quantum Theory es un juego tipo “avanza y dispara”, algo sencillo y sin complicaciones. No hay puzzles ni tampoco lugares donde podamos quedarnos atascados sin saber que hacer. “Mata antes de que te maten”, esa es la regla de oro. Tendremos acción a raudales todo el tiempo, poco más hay que decir. Bueno, a modo de introducción quiero decir, porque ahora toca el análisis profundo. Vamos al lío.
Gráficos
Para que nos vamos a engañar, el aspecto visual de Quantum Theory no llega al nivel que alcanzó Gear of War 2 en su momento, pero diría que mantiene un nivel más o menos aceptable para los tiempos que corren en cuanto a carga poligonal y texturas, aunque con ciertos altibajos y por supuesto mostrando una parcial estética japonesa. El modelado de los personajes protagonistas y los enemigos tiene cierta calidad, pero el aspecto “demoníaco” de estos últimos está algo sobrecargado y nos parecerá estar viendo unos cuerpos extraños y difusos más que soldados contrarios. En cuanto a los escenarios del interior de la torre debo decir que son uno de los puntos fuertes del juego, pues resultan llamativos aunque un tanto simples también. Por contra los exteriores del principio me han parecido de lo más soso, no enseñan nada a destacar. Quantum Theory tiene un aspecto gótico y oscuro (no siempre), con una ambientación medianamente lograda y una estética menos convencional en este tipo de juegos.

A nivel técnico este título se rige por los parámetros estándar, 720p de resolución y 30 imágenes por segundo estables con la V-sync activada siempre. Un detalle positivo es sin lugar a dudas su rendimiento. Las ralentizaciones o bajadas significativas de frames sencillamente no existen en este juego. Obviamente la calidad gráfica que presenta no alcanza a sobrecargar la consola, pero de todas formas se agradece este rendimiento estable en todo momento. Hay juegos con gráficos menos vistosos que funcionan peor, todo hay que decirlo.
Abordando el tema de los efectos especiales tampoco puedo alabar este juego de Tecmo. La iluminación, las físicas, al agua, el fuego, las explosiones, etc… Nada de todo esto destaca, es casi como si no estuvieran. Cabe mencionar que cuando matamos a un enemigo este explota regando el lugar con sangre verde, pero tampoco ese detalle nos sorprenderá. De hecho parece un modo de ahorrar recursos para quitar los cadáveres de la pantalla, nada más.
Por último hablaré de las secuencias de video, ese típico recurso videojueguil para contar la historia al jugador a medida que avanza por su aventura. Principalmente tenemos escenas cinemáticas que usan el motor del propio juego y alguna que otra de video, aunque visualmente no se diferencian en exceso. Varias de ellas muestran combates desenfrenados que brindan algo de espectáculo, pero también os digo que por desgracia no duran mucho.
Sonido
Este apartado voy a resumirlo en una sola palabra, cumple. Ya está, no esperéis que vuestros oídos queden extasiados al escuchar lo que ofrece Quantum Theory. Los efectos de sonido son normalitos, no he apreciado nada destacable en ellos exceptuando quizás los rugidos de los monstruos. La música tampoco es nada del otro jueves aunque si sirve para dar más espectacularidad a las batallas. Son las típicas melodías al estilo de las que podemos escuchar en juegos de corte japonés. Nada nuevo pero quedan bien.

Vamos con el doblaje ahora, aunque me temo que acabaremos enseguida. Este juego nos llega con voces en perfecto inglés y subtítulos en castellano, o sea que no se han molestado en acordarse de nosotros. Bueno, para los textos sí , habrá que darles las gracias.
Jugabilidad
Aquí quería yo llegar, pero no alcéis las campanas al bueno porque no es debido a que tenga buenas noticias. Es simplemente que ya me falta menos para acabar este análisis. Ahora hablando en serio, ¿cómo es la jugabilidad de Quantum Theory? Desde mi punto de vista podría explicarse así: Cojemos la de Gears of War, la recortamos, la empeoramos y nos quedará la de Quantum Theory.
Por desgracia así es, en términos jugables este juego es un clon de Gears of War (como muchos temían), pero un clon defectuoso. Pese a tener los elementos de la jugabilidad de GOW la mezcla no les ha quedado bien. El control de nuestro personaje es claramente menos preciso al apuntar, desplazarnos y cubrirnos. La acción de parapetarse requiere estar muy cerca del lugar de cobertura, y en ocasiones cuesta asomarse a disparar porque deberemos estar pegaditos al borde. En mi opinión el apuntado es lo peor, y mira que yo tengo puntería con el stick analógico en estos juegos. El punto de mira no se desplaza con la velocidad adecuada, y pese a que se puede “jugar” enseguida nos daremos cuenta de que algo falla. Además ciertas acciones como cambiar de arma, recargar o incluso desplazarnos me parecieron demasiado lentas.
Para postre han eliminado algunas características cuya ausencia hace que la jugabilidad peque de simple. No podemos agacharnos, pasar de un parapeto a otro, lanzar granadas, conducir vehículos ni disponer de ningún tipo de objeto. Tenemos tres armas (pero hay una que no podemos cambiar), los ataques cuerpo a cuerpo y a nuestra compañera (cuando está con nosotros). Esa es toda nuestra capacidad ofensiva.

Precisamente los ataques cuerpo a cuerpo son el aporte más original de este título. Podemos dar un golpe normal con el arma o tomar carrerilla para dar un tremendo puñetazo a los enemigos. No obstante si nuestra compañera de fatigas se encuentra a nuestro lado las posibilidades se incrementan. Nos permitirá lanzarla contra los demonios para darles un golpe letal, inmovilizarlos o bien realizar combos de hasta tres golpes junto a ella. Esto último puede resultar un poco caótico debido al acercamiento de la cámara y la velocidad de ejecución, lo que se traduce en que no es tan fácil pegar donde queremos, debieron programarlo mejor. Citando el multijugador os diré que no es para tirar cohetes, pues tiene unos pocos modos muy básicos que no son dignos de mención. ¿Y el cooperativo? Otra vez será chicos.
Las armas de que disponemos tampoco resultan originales, nada que no hayamos visto ya un montón de veces en otros juegos. Podemos usar armamento humano o de los enemigos, pero salvo por la precisión y el daño del arma no hay mucho cambio visual a la hora de disparar. De todas formas no todo en este apartado es malo, pues han introducido algunos detalles poco habituales en este género y que aportan algo de frescura. Por ejemplo en ocasiones nos agarraremos a una especie de serpiente voladora gigante y recorreremos así el escenario al tiempo que vamos disparando, o bien en otros lugares las coberturas y plataformas se mueven dotando a ese punto de una jugabilidad más interesante. Si acertamos un tiro limpio en la cabeza de un enemigo veremos una animación a cámara lenta de su muerte, y a veces lucharemos contra monstruos de tamaño considerable que tienen un punto débil en su cuerpo que deberemos descubrir. A lo largo de la aventura podremos encontrar una serie de globos verdes escondidos que nos darán información sobre la historia, siendo algunos de ellos bastante difíciles de hallar. En el menú podemos personalizar totalmente nuestra configuración de botones, a diferencia de muchos otros juegos que no dan esta opción. Para terminar con las cosas buenas quizás se pueda mencionar la inteligencia artificial de los enemigos. No digo que se comporten como los de Halo: Reach, pero tampoco son un desastre, especialmente combatiendo en campo abierto. La IA de nuestros compañeros es otro cantar, o sea que es inferior.

Por último en lo referente a la historia del juego me ha dado la sensación de que la idea no es mala pero no han conseguido aprovecharla bien. Los personajes son estereotipos sin el menor carisma, la historia no está bien contada y además la aventura comienza de golpe y porrazo, sin ninguna explicación previa. Es al avanzar cuando nos vamos enterando de la trama, la cual deja más incógnitas de las deseables en mi opinión. En cuanto a la duración el juego es algo corto y salvo por lo de lso globos verdes sin casi motivos para rejugarlo. ¿A que ya os lo esperabais?
Conclusión
Quantum Theory por desgracia se ha quedado en lo que esperábamos cuando lo vimos por primera vez, una mala copia de Gears of War. Hay que llamar a las cosas por nombre. Pese a que los desarrolladores retrasaron el juego alegando que iban a mejorarlo el resultado no es satisfactorio. El juego tiene algunas cosas buenas, pero me temo que los errores tapan de sobra a los aciertos. No obstante y para ser justo os diré que una vez terminado volví a jugarlo pero en modo difícil y me gustó algo más (en normal salvo ciertas partes es facilito). En esa dificultad los combates son más intensos y emocionantes, de forma que nos dejarán mejor sabor de boca. Además conforme avanzamos el juego va mejorando y volviéndose más japonés, su verdadera naturaleza por mucho que hayan querido contentar al público occidental.
Ahora la pregunta de rigor, ¿debemos comprar este juego? Yo diría que no, es más bien para alquilar o adquirir de segunda mano baratito. Su calidad y lo que ofrece no valen los más de 50 euros que nos puede costar. Es un juego de esos que está ahí, pero que si no existiese tampoco importaría su ausencia. Sirve para echar el rato pues pese a todo no resulta aburrido, el problema es que no pasa de ahí. Y ahora que lo pienso, si este juego ni siquiera llega al probado, ¿por qué he hecho un análisis tan largo? La próxima vez escribo dos párrafos y va que chuta.

LO BUENO:
· Acción a raudales simple y directa
· Buen rendimiento, estable y sin ralentizaciones en ningún caso
· La IA enemiga, sin llegar a ser excepcional resulta decente
· Algunas escenas de video que muestran combates
· La música, en especial durante los tiroteos
· Los jefes y enemigos gigantes
LO MALO:
· Los escenarios exteriores y subterráneos son un tanto simples, con pocos detalles
· Las continuas cargas de fase, hay más de la cuenta
· El control no es tan bueno como debería, resulta poco preciso
· Multijugador demasiado estándar y ausencia de cooperativo
· Escasos efectos especiales y de baja calidad
· Personajes poco carismáticos
· La falta casi total de innovación
La autoría de este artículo pertenece a Nivel22
Quantum Theory: Análisis (Xbox 360)


